emprendedor

Desde hace algunos años no paramos de escuchar la palabra “emprendedor” por doquier. En la radio, en la televisión, en internet, en conversaciones de una cafetería cualquiera, en reuniones familiares, en las aulas…

Algunos dicen que el espíritu emprendedor es un talento con el que se nace, una especie de “virus” correteando por tus venas que no deja vivir hasta que  finalmente emprendes en formato autónomo o empresa. Y cuando digo virus hablo en sentido positivo si es que es posible.

El emprendedor genéticamente diseñado al efecto nace para no conformarse con la estructura del mundo, quiere cambiarlo y adaptarlo a su forma de ver las cosas. Piensa y vive dirferente. Tiene una fortaleza mental, una capacidad de liderazgo, una perseverancia, una creatividad, una capacidad organizativa, una capacidad resolutiva y una actitud ante la vida que lo categoriza de emprendedor para impulsar un proyecto.

Sin embargo existe otra fuerte tendencia a pensar y creer que el “emprendedurismo” (si es que existe este parablejo) se educa, se trabaja, se hace.

Se defiende que para ser emprendedor existe una condición sine quanum, una condición sin la cual es imposible y esa condición es la formación.

Existen multitud de escuelas de negocio repartidas por todo el mundo. Una forma de salir de allí con un puesto de trabajo o con una agenda de contactos con cierto volumen  como para poder conseguir cierto grado de éxito en su proyecto.   

Lo que es obvio es que el espíritu emprendedor es un elemento vital para el desarrollo económico y un motor importante para el crecimiento. Impulsa la creación y distribución de riqueza y promueve el crecimiento en general.

Decía Balzac: “No existe gran talento, sin gran voluntad”.

Así que nuestra postura es una mezcla de ambas corrientes. Un punto medio entre los dos extremos. Allí donde a uno le mueven los sueños, allá donde la ilusión es capaz de ser un torbellino, allá donde habitan las mentes inquietas. Allá vamos con los pies en la tierra y a sabiendas que la información es poder y que emprender también es camino de aprendizaje. El emprendedor nace y se hace. 

Contacta con nosotros para cualquier menester que necesites. 

 

Pin It

¿Tienes dudas? Contacta con nosotros

Contacto

Suscríbete a nuestra newsletter